Tipos de programas para familias con niños ciegos – apunte

Entre los programas de intervención más utilizados están:

Acogida a las familias: Al inicio de la intervención, se realiza un primer acercamiento con las familias para recoger datos, determinar el nivel de ajuste alcanzado por la familia y las necesidades de intervención. Las familias, al principio, sólo buscan apoyo y atención para el hijo con discapacidad visual pero, a veces, es conveniente ofrecer información sobre programas de apoyo emocional para los padres. Es importante que la familia comprenda que existen recursos para ayudar a aceptar la discapacidad.

Programas padre a padre: A veces, los padres tienen reticencias ante la ayuda profesional, pero se muestran abiertos a relacionarse con otros padres en la misma situación. Así, se han generado programas de entrenamiento para que padres y madres e hijos e hijas ayuden a otros a afrontar emocionalmente los momentos más críticos.

Sesiones individualizadas: Es habitual, sobre todo en atención temprana, que con una cierta periodicidad, se trabaje con el niño en presencia de los padres y se planteen en común objetivos para su desarrollo, aspectos orientativos e informativos, así como de apoyo emocional y para estimular el desarrollo del niño. En este tipo de encuentros, además, la familia dispone del espacio emocional que permite manifestar sus sentimientos.

Intervención psicoterapéutica: está indicada en aquellos casos en que se presentan desajustes emocionales graves, sentimientos desadaptados y cambios en el comportamiento familiar. Es necesario, en estos casos, enseñar conductas eficaces, favorecer pensamientos y expectativas realistas acerca de la discapacidad, reducir las emociones negativas (ansiedad, miedo, tristeza…), promover conductas eficaces y favorecer la reorganización de la dinámica familiar.

Escuelas de padres y madres: el objetivo es contribuir a la información y formación de la familia para mejorar la convivencia y el desarrollo de la persona con discapacidad visual. Es conveniente en estos encuentros acordar con los padres los temas a tratar (la discapacidad visual, estimulación visual, la autonomía personal, la escolarización, el sistema braille, ayudas ópticas, relaciones sociales, etc.) El problema es que en este tipo de encuentros se generaliza demasiado y puede haber casos en que los padres no se sientan identificados con los contenidos. Grupos de padres y madres: Reuniones periódicas para compartir experiencias y aumentar la formación. Estos grupos ayudan a tener mayor confianza en sí mismos, y a la comprensión de los sentimientos y son estimulantes para comprender mejor la situación y ayudar al niño en su desarrollo. Al intercambiar experiencias disminuye la incertidumbre y el miedo ante los cambios y recibir la información de otro padre o de otra madre es más efectivo que recibirla directamente del profesional. Los padres reciben además el apoyo emocional de otros padres en situación similar, pueden plantear sus inquietudes ante el futuro de sus hijos/as y comparar el desarrollo con el de otros niños.

Los grupos de padres y madres pueden aumentar la confianza en sí mismos, mejorar la comprensión de la situación y en definitiva ayudar al desarrollo del niño. Fuente: Banco de imágenes del ITE.

Grupos de niños y niñas con discapacidad visual: En general, la mayoría de los niños con discapacidad visual están escolarizados en centros ordinarios donde no suele haber otros niños con este tipo de discapacidad. Es, por tanto, muy recomendable organizar un grupo de referencia específico de niños con la misma discapacidad. De esta forma, el alumnado con ceguera conoce a otros en su misma situación, puede intercambiar experiencias, sentimientos, dudas, miedos y aprende y juega junto a un igual. Descubre, en ocasiones, que no es la única persona con discapacidad visual y todo esto le ayuda a realizar un mayor ajuste a su discapacidad.

Es muy adecuado organizar estos encuentros de forma sistemática durante el curso escolar, quizá aprovechando las reuniones de padres. Es una forma de contribuir a la asistencia de las familias a los encuentros, ya que suele ser complicado el desplazamiento al lugar de la reunión.

Grupos de hermanos y hermanas: la llegada de un hermano con discapacidad origina un cambio importante en la familia, donde se pueden producir desequilibrios y reajustes. Es conveniente crear un espacio en el que los hermanos y hermanas puedan compartir pensamientos, ideas y sentimientos relacionados con la situación. Entrevistas de seguimiento y de evolución: en ellas se valora la evolución y desarrollo del niño y la familia, para analizar si es necesario o no cambiar el programa.

Este fragmento se recopila y escribe:
Por el Departamento de Recursos y Contenidos de la tienda Blind productos y servicios Trastorno visual, extraído de varias fuentes de uso libre.

(no olvide dar un buen uso al material y no lucrar con él, ya que se otorga de forma gratuita para que se pueda utilizar de manera adecuada)

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